Un atentado suicida registrado en la ciudad de Quetta dejó al menos 29 personas fallecidas y más de 100 lesionadas, luego de que un atacante se dirigiera contra un tren que transportaba personal militar y a sus familias.
De acuerdo con reportes preliminares de autoridades pakistaníes, el ataque ocurrió cuando el convoy ferroviario se dirigía hacia una zona residencial, provocando una fuerte explosión que generó escenas de caos y destrucción.
Equipos de rescate, fuerzas de seguridad y paramédicos acudieron rápidamente al lugar para auxiliar a los heridos y trasladarlos a distintos hospitales de la región, mientras se implementaba un operativo de seguridad ante el temor de nuevos ataques.
Las autoridades señalaron que entre las víctimas habría integrantes de las fuerzas armadas, así como civiles y familiares que viajaban en el tren al momento de la explosión.
Tras el atentado, cuerpos de seguridad acordonaron la zona y comenzaron las investigaciones para identificar al responsable y determinar si existió participación de algún grupo extremista armado.
El ataque ha generado conmoción internacional y nuevas preocupaciones sobre la situación de seguridad en Pakistán, particularmente en regiones donde anteriormente se han registrado atentados similares contra objetivos militares y civiles.
