Lo que parecía una comida tranquila en El Cardenal terminó en gritos, reclamos y abucheos.
Entre consignas de “¡ratero!” y “¡narco!”, el senador tuvo que retirarse del lugar ante la presión de ciudadanos que lo encararon.
😳 De la tribuna al restaurante… y la reacción no fue la misma.
