“No cumplas con la norma”: frase de Sheinbaum a titular de Conanp desata polémica en Tulum
Una declaración de la presidenta Claudia Sheinbaum durante una gira de trabajo por Tulum, Quintana Roo, generó críticas y un intenso debate sobre los límites entre el “sentido común” en el servicio público y la obligación de las autoridades de respetar las disposiciones vigentes.
En un video difundido en redes sociales se observa a la mandataria dirigirse a Pedro Álvarez Icaza, titular de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), en medio de una conversación relacionada con la operación del Parque Nacional del Jaguar.
“Hay que gobernar con sentido común y para la gente. Cuando la norma se pone por encima de la gente y el sentido común, está mal”, expresó Sheinbaum. Después agregó directamente: “No cumplas con la norma; eso es lo que te estoy diciendo”.
La frase fue interpretada por críticos, comunicadores y usuarios de redes sociales como una instrucción pública para ignorar una disposición administrativa. Algunos cuestionaron que una presidenta que juró cumplir y hacer cumplir la Constitución utilizara esos términos frente a un funcionario federal.
Sin embargo, afirmar que Sheinbaum “ordenó desacatar la ley” requiere una precisión importante: en la grabación la mandataria habló de una norma, pero hasta el momento no se ha establecido públicamente qué disposición específica estaba señalando, cuál era su naturaleza jurídica ni si se trataba de una ley, un reglamento, un lineamiento interno o un criterio operativo.
El contexto de la conversación está relacionado con las medidas anunciadas por el Gobierno federal para recuperar la actividad turística de Tulum, mejorar el acceso al Parque del Jaguar y reducir los costos para ingresar a la zona arqueológica. Las restricciones, las tarifas y las dificultades para acceder a las playas han provocado inconformidad entre habitantes, comerciantes y visitantes desde meses atrás.
La controversia abre una discusión más amplia: aunque las normas pueden modificarse cuando resultan injustas, ineficientes o contrarias al interés público, los servidores públicos no deberían ignorarlas unilateralmente. El procedimiento institucional sería revisarlas, reformarlas o emitir nuevas disposiciones mediante las autoridades competentes.
Para sus críticos, la expresión de Sheinbaum transmite un mensaje peligroso sobre la legalidad y podría normalizar que los funcionarios decidan qué reglas cumplir. Para sus simpatizantes, la presidenta se refería a evitar una aplicación burocrática y rígida de los lineamientos que terminara perjudicando a la población.
Hasta ahora, no se ha informado sobre alguna denuncia formal, procedimiento administrativo o resolución judicial que determine que la mandataria haya ordenado violar una ley. La polémica se concentra principalmente en el contenido y las implicaciones políticas de la frase pronunciada durante el recorrido.