EU va contra Rocha Moya: pide detenerlo junto a 9 funcionarios morenistas; FGR analiza el caso
El gobierno de Estados Unidos encendió la alerta en México al solicitar la detención con fines de extradición del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, militante de MORENA, y de otras nueve personas presuntamente vinculadas al narcotráfico.
De acuerdo con reportes oficiales, las autoridades estadounidenses acusan a los implicados de colaborar con el Cártel de Sinaloa para facilitar el tráfico de drogas hacia su territorio, a cambio de sobornos millonarios y protección política.
Entre los señalados también figuran funcionarios y exfuncionarios ligados a Morena, incluyendo políticos, mandos de seguridad y autoridades municipales, lo que ha elevado la tensión en la relación bilateral entre México y Estados Unidos.
De acuerdo con la acusación presentada ante una corte federal en Nueva York, además de Rubén Rocha Moya aparecen los siguientes funcionarios y exfuncionarios:
- Enrique Inzunza Cázarez
- Juan de Dios Gámez Mendívil
- Enrique Díaz Vega
- Dámaso Castro Zaavedra
- Marco Antonio Almanza Avilés
- Alberto Jorge Contreras Núñez
- Gerardo Mérida Sánchez
- José Antonio Dionisio Hipólito
- Juan Valenzuela Millán
Según la investigación estadounidense, los acusados habrían utilizado sus cargos públicos para proteger las operaciones del cártel, filtrar información sobre operativos y facilitar el traslado de drogas hacia Estados Unidos, principalmente fentanilo, cocaína, metanfetamina y heroína.
La solicitud ya fue recibida por la Secretaría de Relaciones Exteriores, mientras que la Fiscalía General de la República se encuentra evaluando si existen elementos suficientes para proceder conforme a la ley mexicana.
Sin embargo, el gobierno mexicano ha señalado que, hasta el momento, Estados Unidos no ha presentado pruebas contundentes que sustenten las acusaciones, por lo que el caso deberá revisarse conforme al tratado de extradición entre ambos países.
Por su parte, Rocha Moya rechazó categóricamente los señalamientos, asegurando que se trata de acusaciones sin fundamento y con tintes políticos.
Los cargos que enfrentan incluyen conspiración para el tráfico de narcóticos, uso ilegal de armas y presuntos vínculos con una organización criminal, delitos que en Estados Unidos podrían alcanzar penas de hasta cadena perpetua.
El caso ya genera controversia y podría escalar en un nuevo conflicto diplomático entre ambos países, mientras se define si México procederá o no con las detenciones solicitadas.
